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Aucuba japonica "Picta" |
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Arbusto frondoso
siempre verde de hojas muy decorativas y de crecimiento relativamente lento. Alcanza una
altura y diámetro máximos de unos 3 metros a los 8-10 años de ser plantado, siempre que
las condiciones sean adecuadas. Las flores son insignificantes y aparecen a la salida del invierno. El fruto consiste en unas bolas de llamativo color rojo que maduran en otoño. Puesto que se trata de plantas dioicas, es necesario tener plantas macho que polinicen las plantas hembra, que son las que producen las bolas. La única forma de distinguir los machos de las hembras es observando sus flores. He podido comprobar que, desgraciadamente, importantísimos productores locales de esas plantas no tienen ni idea de que se trata de plantas dioicas. Una consecuencia lógica es que no marcan las plantas macho o hembra y en el momento de la venta el comprador no puede saber qué está comprando. El personal de muchos Garden Center participa de la misma ignorancia. Se trata de una de las plantas más resistentes que existen por lo que es adecuada para jardineros inexpertos. Si bien su situación ideal es a plena sombra (pero con mucha luz, de lo contrario las manchas amarillas no son tan bonitas), resiste (aunque no crece tan hermosa) el pleno sol de nuestros cálidos veranos. Su terreno ideal es ligeramente ácido (pH=6) aunque resiste, sin morir, terrenos muy alcalinos. Aunque prefiere condiciones de riegos frecuentes en verano y aspersión de agua en sus hojas, resiste cualquier condición de riego, incluso largos períodos de sequía; lo único que no resiste es el encharcamiento. Tolera condiciones extremas de polución. He visto ejemplares bien vivos que tenían una costra gris en sus hojas, procedente de los tubos de escape de los automóviles. Acepta, aunque generalmente no necesita, un abonado químico poco antes de la floración y salida de nuevas hojas. El abonado en el resto del año es innecesario porque la planta no crece. La poda anual fuerte es innecesaria e incluso contraproducente porque contribuiría a dar una forma poco elegante. Si se estima que sobra una rama, puede cortarse en cualquier momento. Si se decide dar una poda moderada, entresacando algunas ramas, el mejor momento es en pleno invierno, antes de brotar. La propagación se puede realizar con un esqueje de talón en verano o con madera vieja desde finales de otoño a principios de invierno. Es resistente a las enfermedades más corrientes. Únicamente hay que vigilar la aparición de cochinillas (especialmente las algodonosas) y de arañas rojas.
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